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¿Qué maquinaria necesito para fabricar tarimas? Una guía técnica para diseñar una línea de producción eficiente

Cuando una empresa decide fabricar tarimas, es común que la primera pregunta sea:

¿Qué maquinaria necesito?

La realidad es que esa pregunta no tiene una respuesta única. La maquinaria necesaria depende de diversos factores técnicos que deben analizarse antes de realizar cualquier inversión. Dos empresas pueden fabricar exactamente la misma tarima y utilizar líneas de producción completamente diferentes, simplemente porque la forma en que reciben la materia prima, el volumen de producción o los requerimientos de sus clientes no son los mismos.

En SIMCO, antes de recomendar un solo equipo, realizamos un análisis del proceso completo. Nuestro objetivo no es vender una máquina aislada, sino diseñar una solución que permita producir de forma eficiente, con el menor desperdicio posible y con capacidad de crecimiento.


El primer paso: entender la materia prima


La materia prima es el factor que más influye en la configuración de una línea de producción.

Antes de seleccionar maquinaria debemos conocer aspectos como:

  • ¿La madera llega verde o seca?

  • ¿Ya viene dimensionada?

  • ¿Se recibe en gualdras, tablones o tablas?

  • ¿Qué especies de madera se utilizarán?

  • ¿Cuál es el porcentaje de humedad?

  • ¿Existe un proceso previo de clasificación?

  • ¿La madera requiere secado o tratamiento térmico?


Responder estas preguntas cambia completamente el tipo de maquinaria que deberá instalarse.

Por ello, siempre dividimos los proyectos en dos grandes escenarios.


Escenario 1. La madera ya llega dimensionada


Este es el escenario con menor complejidad industrial.

En este caso el proveedor entrega todas las piezas con las dimensiones finales que requiere la tarima. Es decir, los largueros, barrotes, cubiertas y demás componentes llegan listos para ensamblarse.

El proceso de fabricación prácticamente inicia en el área de armado.

El flujo de producción normalmente es el siguiente:

Recepción de madera → Clasificación → Ensamble → Sellado → Inspección → Almacenamiento.

En este tipo de operación normalmente se consideran los siguientes equipos:

Mesa armadora de tarimas

Es el corazón de la línea de producción.

Su función es mantener todas las piezas perfectamente posicionadas mientras se realiza el clavado.

Dependiendo de la producción puede tratarse de:

  • Mesas manuales.

  • Mesas neumáticas.

  • Mesas semiautomáticas.

  • Sistemas automáticos de ensamble.

La selección dependerá principalmente del número de tarimas por turno y del número de modelos diferentes que se fabriquen.


Compresor de aire

En prácticamente todas las líneas de producción el compresor es indispensable.

Debe dimensionarse considerando:

  • Consumo simultáneo de clavadoras.

  • Presión de trabajo.

  • Caudal requerido.

  • Crecimiento futuro de la planta.

Un error frecuente consiste en adquirir un compresor únicamente por potencia, cuando el parámetro realmente importante es el volumen de aire disponible (CFM o litros por minuto).


Clavadoras neumáticas

Aunque suelen considerarse accesorios, representan uno de los elementos más importantes para mantener la productividad.

La selección dependerá del tipo de clavo, longitud, diámetro y frecuencia de operación.

Una clavadora incorrecta puede disminuir considerablemente el rendimiento del operador.


Sistema de sellado

Dependiendo del cliente pueden aplicarse:

  • Logotipo de la empresa.

  • Número de lote.

  • Código interno.

  • Identificación HT.

  • Marcas para exportación.

Actualmente existen sistemas manuales, neumáticos y automatizados.


Área de inspección

Antes del almacenamiento conviene incorporar una estación de inspección donde se revisen aspectos como:

  • Escuadría.

  • Posición del clavado.

  • Número de clavos.

  • Dimensiones generales.

  • Defectos visibles.

Aunque suele omitirse en proyectos pequeños, esta estación reduce reclamaciones por parte del cliente.


Escenario 2. La madera no llega dimensionada


Este escenario requiere un proceso mucho más amplio.

Aquí la empresa recibe madera en medidas comerciales, por lo que todas las piezas que integran la tarima deberán fabricarse dentro de la planta. En consecuencia, la inversión en maquinaria aumenta, pero también se obtiene un mayor control sobre la calidad, el aprovechamiento del material y los costos de producción.

El flujo de fabricación puede representarse de la siguiente manera:

Recepción de madera → Tableado → Dimensionado → Fabricación de polines → Corte de polines → Fabricación de tacones → Ensamble → Sellado → Inspección.

Cada etapa tiene una función específica.


1. Sierra para tableado

Cuando la madera llega en gualdras o piezas de gran sección, el primer proceso consiste en obtener tablas con el espesor requerido.

Esta operación debe realizarse buscando:

  • Máximo aprovechamiento del material.

  • Excelente calidad superficial.

  • Paralelismo entre caras.

  • Precisión dimensional.

Una mala operación de tableado incrementa considerablemente el desperdicio de madera.


2. Sierra dimensionadora

Una vez obtenidas las tablas, es necesario llevarlas exactamente a las dimensiones finales.

En esta etapa se controlan parámetros como:

  • Ancho.

  • Espesor.

  • Rectitud.

  • Tolerancias dimensionales.

Mientras mayor sea la precisión obtenida en este proceso, más sencillo será el armado de la tarima.

3. Fabricación de polines

Los polines constituyen la estructura principal de muchas tarimas.

Dependiendo del diseño pueden fabricarse mediante procesos específicos de corte y dimensionado.

Es importante mantener uniformidad en todas las piezas para evitar deformaciones durante el ensamble.


4. Trozadora

La trozadora permite obtener las longitudes finales de cada componente.

La precisión en este equipo resulta fundamental, ya que pequeñas variaciones generan problemas de escuadría durante el armado.

Cuando se trabaja con altos volúmenes, es recomendable incorporar sistemas de posicionamiento automático para reducir errores y aumentar la productividad.


5. Taconera

Cuando se fabrican tarimas tipo tacón, este equipo produce los bloques o tacones que sustituyen a los largueros tradicionales.

La precisión en las dimensiones de los tacones es indispensable para mantener la estabilidad estructural de la tarima.


6. Mesa armadora

Después de fabricar todas las piezas comienza el proceso de ensamble.

En esta etapa deben cuidarse aspectos como:

  • Posicionamiento.

  • Escuadría.

  • Secuencia de clavado.

  • Repetibilidad.

Entre mayor sea la producción, mayor será el nivel de automatización recomendado.


Tarima de barrote o tarima tipo tacón

Una decisión que cambia completamente el diseño de la planta es el tipo de tarima que se desea fabricar.


Tarima de barrote

Utiliza largueros longitudinales continuos que soportan la carga.

Su fabricación suele requerir menos operaciones y es ampliamente utilizada para aplicaciones nacionales.

Tarima tipo tacón

Se fabrica utilizando bloques independientes entre las cubiertas superior e inferior.

Su principal ventaja es permitir acceso por los cuatro lados mediante montacargas o patines hidráulicos.

Sin embargo, incorpora procesos adicionales como la fabricación de los tacones, por lo que la configuración de la maquinaria cambia.


La producción determina el nivel de automatización

No es correcto seleccionar maquinaria únicamente por el tipo de tarima.

También debe analizarse la cantidad de unidades que se producirán.

Por ejemplo:

  • Producciones pequeñas pueden operarse con equipos manuales.

  • Producciones medias requieren sistemas semiautomáticos.

  • Producciones altas justifican líneas automáticas con alimentación continua.

La automatización no solamente incrementa la producción.

También mejora:

  • Uniformidad.

  • Calidad.

  • Seguridad.

  • Trazabilidad.

  • Costos por unidad producida.


¿Se requiere secado o tratamiento térmico HT?

Si las tarimas estarán destinadas a exportación, probablemente deban cumplir con tratamientos térmicos conforme a la Norma Internacional para Medidas Fitosanitarias NIMF 15 (ISPM 15).

En estos casos, además de la maquinaria para fabricar la tarima, será necesario incorporar procesos como:

  • Secado de la madera.

  • Hornos o estufas para tratamiento térmico.

  • Sistemas de monitoreo de temperatura.

  • Registro del ciclo térmico.

  • Sellado oficial HT cuando corresponda.

Este proceso debe planearse desde el inicio del proyecto, ya que impacta directamente en la distribución de la planta y en los tiempos de producción.


El layout también forma parte de la solución

Uno de los errores más comunes consiste en adquirir maquinaria sin planificar el flujo del material.

Una buena distribución permite:

  • Reducir recorridos innecesarios.

  • Disminuir manipulación de madera.

  • Evitar cuellos de botella.

  • Mejorar la seguridad.

  • Facilitar futuras ampliaciones.

Por ello, en muchos proyectos desarrollamos el layout completo antes de instalar el primer equipo.


Cada proyecto requiere un análisis diferente


En SIMCO entendemos que fabricar tarimas no consiste únicamente en comprar maquinaria.

Cada proyecto tiene variables distintas: el tipo de materia prima, el diseño de la tarima, la capacidad de producción, los requerimientos de exportación, el espacio disponible y los planes de crecimiento de la empresa.

Por ello, acompañamos a nuestros clientes desde las primeras etapas del proyecto. Podemos apoyar en la definición del diseño de la tarima, recomendar la configuración de maquinaria más adecuada, desarrollar el layout de la planta y seleccionar equipos que permitan crecer sin reemplazar toda la línea de producción en el futuro.

Nuestro objetivo es que la inversión responda a las necesidades reales del proceso y que cada equipo forme parte de una solución integral, capaz de producir tarimas con calidad, eficiencia y rentabilidad durante muchos años.

 

 
 
 

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